20 de junio de 2017

CARTA ABIERTA AL BURGOMAESTRE


Estimado señor Alcalde, acá yo de nuevo importunando su febril labor edil para espetarle sobre temas diversos, a saber: La laguna de Coña Coña, sus asesores políticos, sus asesores de propaganda y su gestión municipal. ¡Qué paja, señor burgomaestre! Piense usted en el perjuicio que nos causa tener que escribirle cartitas cuando podríamos estar entregándonos por entero a la celebración del año nuevo andino, libando y salivando a borbotones en contacto con el cosmos y la madre tierra o cogiendo, por último. Pero no. Henos acá cumpliendo cívicas obligaciones para ejercer el derecho a la observación y la disidencia, para proponer canales de diálogo abierto y debate ciudadano aunque no le niego que también me atrae la idea de joder un cacho, no más en afán de provocación y cáustico ejercicio de divertimento literario, me entiende ¿no?

El hecho es, Respetable Corregidor, que nos provoca llamar su atención hacia una perspectiva histórica que usted debería asumir como Máxima Autoridad Ejecutiva de nuestro pueblito. Resulta que Cochabamba fue desde principios del Siglo XX, un modelo nacional de municipalismo, cuna de grandes ideologías y movimientos políticos y vertiente de extraordinarios hombres de letras y artes, hasta que nos fuimos a la mierda al haber optado por elegir autoridades, dirigentes y representantes congresales con una formación política que pareciera que se adquieren en las prisiones y los mercados, gente oportunista, ególatra y excitada de poder, prepotente y autoritaria, deshonesta y corrupta. La política ya no es un lugar para el ejercicio del servicio público sino la cueva de Alí Babá y eso todos lo saben. Pero usted podría haber cambiado eso, instruyéndose más, leyendo historia, conociendo la labor y los proyectos que nos dieron pretéritas glorias. En una posición como la suya, uno no se puede dar el lujo de creer y conformarse con lo que dice Paulo Coelho. Los seres de luz no existen, dignísimo Primer Ciudadano de la Villa.

Así que correspondía que, al menos, se rodeara de gente intuitiva -ya no capaz- que pudiera advertirle, por ejemplo, que cuando un colectivo ciudadano reclama atención ante una causa buena (preservar las áreas verdes, por ejemplo) lo sensato, inteligente y decente -políticamente hablando- sería escucharlos. Pero no, sus operadores y asesores -brutos mamarrachos con lesiones cerebrales severas y diversas- le aconsejan estrellarse contra el colectivo, hacerles la guerra sucia, tratar de deslegitimarlos, evitar el diálogo con ellos y cerrar con pánico los oidos ante sus demandas como si usted fuera Ulises y el colectivo un grupo de sirenas. Sé que no entenderá por el momento tal alusión literaria, respetado Gran Pavimentador Oficial, o sea que en sencillito le digo: Los que le aconsejaron desoír al Colectivo No a la Tala de Árboles en Cochabamba frente a sus reclamos por el mal uso que se le quiere dar a la Laguna de Coña Coña, son unos pelotudos en grado superlativo que entienden la política y la gestión municipal como si fuera una competencia por imponer visiones al margen del diálogo y la concertación. Debería mandarlos a que los azoten y echarlos de la Alcaldía con una patada en el culo, Excelentísimo y Magno Eregidor de  Patinódromos.

La otra cagada que estos gandules sobrealimentados y que viven de nuestros impuestos están haciendo, es asumir la puerca inmundicia de contratar bastardos analfabetos para llenar las redes sociales y los medios con anónimos denigrantes, calumnias insultantes y - francamente- cretinoides. Por ejemplo, la pelotudez esa de sacar una noticia de que en la Laguna de Coña Coña  se encontró plantitas de Marihuana. ¿A quién se le ocurrió eso, Magnífico Prohombre de Edil Sonrisa? No sabía que la Alcaldía tenía como asesor a Forrest Gump. ¿Quién retardado va creerle a otro retardado que justo cuando el debate está en su punto más álgido, milagrosamente se encuentra hierbita mística en los predios en cuestión? De hecho, los únicos animales que lo hicieron son de... tatán... Unitel, tan serio canal informativo que es. Hasta en eso, sus lloq'allas son lloq'allas, Ilustrísimo Comendador Pro Puentes. Por definición, el ser un lloq'alla no tiene nada que ver con la procedencia cultural ni con el color de la piel sino con la conducta. El lloq'alla es un ser inmundo sin educación y sin talento que apela al juego sucio de la calumnia, escondido en el anonimato, porque aparte de lloq'alla ignaro es un maricón de mierda. Por eso, mi Preciado Envenenador Piscícola, debería prescindir de estos abortos conceptuales y abrirse al diálogo, Maese,¿Qué siempre le puede hacer dialogar con gente inteligente alguna vez?


10 de junio de 2017

CUENTA FALSA=ALCALDE PUTO



Hay dos consecuencias peligrosas y perversas del triunfo de las Redes Sociales en su papel de  espacio de interpelación y debate público:

1) La estúpida opción que permite el Facebook de bloquear contenidos políticamente incorrectos o "discriminadores", lo que genera ciudadanos incapaces de debatir que prefieren denunciar lo que consideran "ofensivo" y los robots del Face, que actúan en consecuencia de manera conductista y automática, como opas bloqueando, se entiende.

2) La posibilidad de creación de cuentas falsas que son la máxima ejemplificación de la cobardía, la falta de originalidad, la malsana experimentación de la bajeza humana y la más clara muestra  de que quienes necesitan encubrir su personalidad es porque de una u otra manera, les da verguenza lo que son. O no son ni mierda. O son sólamente caretas de otro sátrapa más cobarde.

La oposición boliviana le ha encontrado el gusto a esto. Y el oficialismo también, así que el debate político boliviano pasa por el meme, las noticias falsas, las apócrifas comunidades virtuales que se crean con la intención de joderse mutuamente. Pero nadie propone nada. Nadie dice nada. Nadie da la cara. Por tanto, los anónimos participantes de este juego (gente hija de puta que se inventa nombres, personalidad y físico) son el paradigma de la institución que representan. Es decir, si encuentran una cuenta falsa de un sujeto X, que defiende a la Alcaldía e insulta a alguien que está en contra de dicha entidad o de sus políticas, la responsabilidad recae sobre la institución y no sobre el ficticio fantasma.

En el mundo de la política contemporánea boliviana, existe una suerte de nueva actividad profesional y -casi siempre- de embusteros y farsantes que se ponen el rimbombante y flácido título de "Community Manager". O sea, cretinos que administran redes sociales. Estos bastarditos iletrados se ocupan de subir contenidos a las redes en páginas oficiales y/o    "independientes" pero son de tan baja cuna, abortos de la ética, que reducen su labor a dos cosas: succionarle la pija a quien los contrata o proferir insultos y calumnias contra sus opositores.

La Alcaldía de Cochabamba gasta nuestra plata en pagar los servicios de estas ratas infecundas y por eso toda la red está plagada de grupos y cuentas falsas que nunca explican los proyectos municipales (porque es obvio que no los tienen) no preguntan a la gente sus necesidades (porque les vale verga) no propician la participación ciudadana (por cojudos) sino que hacen dos cosas y sólo dos cosas: Ser un escaparate de la sonrisa flautona del vulgomaestre y sus colaboradores o echar mierda contra quienes constituyen la crítica a la torpeza del Gobierno Municipal. Por eso, en las últimas horas, ante la reacción ciudadana en contra del proyecto de la chancleta en Coña Coña, la Alcaldía aprobó que sus community managers, en vez de explicar y socializar el proyecto, suban un conjunto de insultos y provocaciones contra el Colectivo No a la Tala de Árboles en Cochabamba y sus más visibles representantes. La cuenta de un Sergio Cabrera (animal inventado por otro animal) es una de ellas, pero como dicho antropoide no existe, los responsables son los maricones acomplejados contratados por la Alcaldía para hacer esa mierda y, claro, la Alcaldía y su titular por añadidura. ¡Hay que ser pelotudos!

 ¿Cómo se detecta una cuenta falsa? No tiene historial de publicaciones, no publica fotos personales con amigos o miembros de la familia, no permite que en su muro publiques cosas, no tiene pasado, publica puro memes y no dice nada personal, sus fotos son "atractivas" y hablan de experiencias personales sin que tu puedas comprobar ellas. En fin, ser un falso ciudadano es lo más fácil que hay, de esa manera encubres con el rostro de un otro tu imbecilidad, tu asqueante inmundicia, tu perpetua cobardía, tu execrable existencia, tu bastardo origen, tu infecunda vida. Pero que una institución financie y fomente esto, es porque los responsables de dicha institución son igual de asquerosos. De putos, yo diría.

26 de mayo de 2017

NO AL PUTINÓDROMO EN COÑA COÑA



Vamos a poner las cosas en una dimensión clara y precisa: La Laguna de Coña Coña que en estos momentos ya no es laguna ni nada por el estilo, es un área verde. Si fueramos una pujante sociedad moderna, con verdaderas políticas de desarrollo urbano, con una visión de planificación basada en el desarrollo sostenible, ya habríamos convertido la zona de la Laguna en un área destinada a la preservación de especies de árboles nativos, en un parque que sea un pulmón urbano, en un centro verde de esparcimiento y/o generador de conciencia ambiental... en fin, en cualquier cosa que constituya un paliativo al desastre ambiental y el deterioro de nuestra calidad de vida que ha creado la obsesión por el pavimento, por la construcción y por las gigantes estructuras de concreto. Pero no. ¿Qué vamos a ser modernos? Somos putrefactos seres arcáicos con acceso a topadoras y cemento lo que significa ser igual a un mono con Gillette.

Sólo eso puede explicar que ahora se esté suscitando un debate que no tiene razón de ser y es el siguiente: El Colectivo No a la tala de árboles en Cochabamba, la mayoría de los vecinos de la zona y ciudadanos conscientes de lo pernicioso que es acabar con el entorno natural en favor del edificio y la avenida, están tratando de hacer entender a las autoridades y a los ciudadanos que pavimentaron hace tiempo ya su cerebro, de que dicho espacio no sea destinado a la construcción de una estructura asquerosa sino a salvar a Cochabamba de la debacle ambiental. Como todos ustedes saben, pronto en esta aldea seremos los anfitriones de la cantidad de gente que viene a una competición deportiva sudamericana que ha excitado la imaginación de los gobernantes y que se ha declarado prioridad departamental. Para tal evento, se están construyendo escenarios y pistas deportivas invirtiendo enormes sumas de dinero y arrasando con áreas y espacios que podrían servir para devolverle a Cochabamba su condición de jardín. Pero no, la puta madre, no.

A nuestras autoridades municipales, expertos indiscutibles en wacabolismo crónico, se les metió en la cabeza (y el culo) que tienen que hacer un "Patinódromo", estructura que tiene forma de chancleta, más feo que uniforme de edil, más coyuntural que polvo de turista y, a la larga, más inútil que teta de monja y que además lo tienen que hacer en la Laguna Coña Coña, sacrificando para eso cientos de molles (especies protegidas por ley) para que durante cuatro días unos ociosos patinadores de mierda hagan su ejercicio mientras unos cuantos ociosos espectadores de mierda, se sienten identificados con la gloria y el sudor ajeno para compensar su puta inutilidad y falta de talento. El resto de los cochabambinos... que se joda y que pierda su área verde. A los de la Municipalidad, también les patina. Pero les patina el coco, la responsabilidad, el sentido común, la inteligencia y la lógica más elemental.

Por eso este debate es absurdo. Porque ese proyecto es una total inconciencia cuando se lo puede hacer en otras zonas que los vecinos y el Colectivo propusieron y en ellos no se afectaría nuestra calidad de vida. Todo el mundo, autoridades locales y nacionales, están desesperados por complacer las ansias y exigencias de ODESUR, y claro, gana quien les succione la nutria con más vehemencia, no importa si para eso sacrifican la vida digna, las áreas verdes, la buena salud de la Ciudad y sus ciudadanos. Hagan su puto patinódromo, cabrones, pero háganlo sin joder al resto. ¿Por qué no lo emplazan en el Cristo de la Concordia, otra mole inocua y fea y vuelan de una vez por todas ese monumento al fracaso? ¿O por qué no lo hacen en las moles de supermercados y plazas de comida que aprueban indistintamente para saciar sus ansias de parecer modernos o llenarse los bolsillos de sobornos y otras coimas? O mejor ¿Por qué no lo hacen en sus casitas ya que son proyectos tan nobles y beneficiosos según dicen, putos? Lo bueno de todo esto es que la ciudadanía está reaccionando y cada vez se les hace más difícil a los estúpidos imponer su estupidez, por ello, a sumarse todos a rechazar el putinódromo. ¿Qué queremos? ¡Áreas verdes! ¿Y los de ODESUR? ¡Que se jodan! ¿Y las autoridades? ¡A la mierda!. ¡Viva Cochabamba verde, carajo!

24 de mayo de 2017

CONTRA UNA IDIOTA LEY ANTITABACO



Se llama Manuel Mamani ¿Les suena? Bueno, no se sientan mal porque tampoco yo tenía prostituta idea de su existencia hasta que lei una noticia. Resulta ser que este cuate habia sido diputado del MAS  y esa es la razón por la que no lo conocemos ya que, como suele pasar, a los diputados nadie los elije, son al azar designados para llenar listas y después aparecen en el hemiciclo porque los ciudadanos de mierda votamos por un partido y no por individuos. Así que, entre el azar y el le azaremos, el susodicho llega a ser Presidente de la Comisión de Educación y Salud de dicha instancia. ¿Ustedes sabían que hay una comisión de educación "y" salud? Que áreas más complementarias ¿no? Debe haber también una comisión de Tecnología y Deporte y otra de Gastronomía e Hidrocarburos. ¡Santa coherencia temática, Batman! Anyway, la cosa es que el man está ahí: Un ilustre desconocido, presidiendo una comisión incoherente, de una Cámara de anónimos con licencia para hablar (huevadas, casi siempre). ¿Qué hago, ahora? Se habrá preguntado el carnal ¿Cómo justifico mi sueldo y me hago famoso? Habrá inquirido. "Uta, ya sé" habrá pensado (no es más que un decir) "Seré políticante correcto y joderé a los fumadores" Habrá concluido luego de arduo trabajo cerebral (no es más que un chiste, putos)

Así que, cual testículo ch'ulla de Jehová, el anonimus mamanimus está yendo por los medios y los departamentos "socializando", diciendo, un proyecto de ley que "endurece" diciendo, las actuales normativas de restricción para el consumo de tabaco en el País. Para hacerlo facilito, dicho mamarracho (el Proyecto de Ley, ojo, no el otro) ahora pretende prohibir el consumo de tabaco en lugares como, agarrense putículas, stadiums, cajeros automáticos, calles cercanas a escuelas y hospitales y... tatatáaaaan, pubs, discotecas, karaokes. Diciendo. Esto ya es una estupidez per se, pero lo que catapulta este proyecto en la cima de la animalidad es que, además a estos espacios ¡se les prohibe tener área de fumadores! ¿Dónde se formó este "legislador"? ¿En Corea del Norte? ¿Quizás sea un vástago del Stalinismo? ¿Un hijo  de Putin? ¿Quién se ha creído? ¿Una versión andina de Torquemada? ¿Un émulo aldeano de Marie Le Pen pero con pen ¿eh?? Este Proyecto de Ley es un total arrebato de la ignorancia supina, una falta de respeto a la democracia, una infantil concepción sobre los derechos y una plena muestra de la mentalidad autoritaria disfrazada de hipócrita y bastarda corrección política.

Veamos. En el País ya está implantada la prohibición de fumar en ciertos espacios como oficinas y aulas. Algunos nos cagamos en eso, cierto, pero sabemos que está prohibido y hacemos ascuas de que nos denuncien. De hecho, la medida hasta es buena en sí porque mantiene estos ambientes menos pesados y cargados, pero de ahí a prohibir el cigarrillo en centros de entretenimiento sin darte opción a tener una zona destinada a ello, es confundir la autoridad con el autoritarismo, el derecho universal con el derecho de los que no fuman, la ley racional con el capricho de los discursos de moda, en fin... cunfundir el culo con la velocidad. Porque la cosa es ésta, lo diré en simplecito para que entiendan los limitados legisladores y todos los subnormales afines:

Los fumadores sabemos el riesgo que corre nuestra salud y lo asumimos, no necesitamos una puta madrastra o enfermera que nos diga "fumar hace mal", fumamos porque nos da la gana, cabrones, y es nuestra decisión. Entendemos que haya gente a la que le moleste o que le entre su pedo de decir ¡uy a mi más me dará cáncer¡ es una boludez eso, pero lo entendemos. El problema está cuando tenemos que "compartir" habitat, porque la ciudad es de todos, no ve qué, por lo tanto ninguno tiene más derecho que otro, si mi derecho es elegir mis vicios y mi vida privada y el derecho del vecino es sentirse a salvo y vivir su sana y light vidita, ergo, nos dividimos el espacio. Acá libre de humo para ti, acá libre de putos para mi, ¿ok? Ok. Hermanos demócratas, tolerantes y buena onda, cada quien su fucking life en pleno uso de sus derechos y libertades. En cambio, atiendan bien señores diputados, si aprueban esa Ley maraca, déspota, arribista, hipócrita y demagógica, el mensaje que estarán dando será el siguiente: "Este es mi país, mi calle y mi putero. Míos y de los que piensan y hacen cosas como yo. Tu, no tienes cabida en esta mi ciudad porque lo que haces está mal visto y ya no es cool, por tanto te exilio, cabrón" Entonces en esta retorcida y autoritaria lógica, lo que le queda a uno es reclamar sus derechos y, por tanto, tiene la plena autoridad y deber, diríamos, de mandar a los aprendices de dictadorcillos del orto a la concha de su madre.


4 de mayo de 2017

LA INVASIÓN DE LOS ZANCUDOS



No se me pongan suspicaces ni se hagan a los del otro viernes, carnales. Todos sabemos que algo está pasando en Cochabamba y es oscuro y siniestro. Nadie quiere hablar de ello en público, pero en la clandestinidad y protegidos de las miradas vigilantes y las voces indiscretas, el manto amenazante de un peligro está en la cabeza y el corazón de todos los cochabambinos. Este fantasma es un fenómeno nuevo, nunca antes visto en nuestro Valle, una realidad ya destapada por completo que acecha vibrante con un zumbido similar a las trompetas del Apocalipsis, vuela sobre nosotros, se mete en nuestra intimidad y se alimenta de la vitalidad de nuestra esencia humana carcomiéndonos la piel y alterando los sentidos. La plaga de dios se cierne sobre las laderas del criollo Nilo que nos cobija y ha invadido el espacio público, las oficinas, los hogares, la vida toda. Estamos a merced de esos vampiros que han venido a conquistarnos y a expandir su hálito de horror hasta no dejar piedra sobre piedra intacta en esta Ciudad ya desarmada, resignada, maltrecha y desangrada. Es el Armagedón, es la Revelación de la ruina, la destrucción total. Estamos a merced de los mosquitos.

Pido acá, hermanos, no dejarse llevar por la falsa simpatía que pueda provocar el diminutivo de mosco. Los zancudos, pulgas, mosquitos o cualquier otro apelativo que puedan tener los insectos que ahora pululan en la Llajta, tienen todos el mismo proyecto: Aniquilar a la especie humana. Son todos mutantes, un ejército de criaturas diseñadas para ser invencibles y provistas de cualidades y destrezas nunca vistas ni soñadas por el bípedo racional. En primer lugar, han aumentado su rango de vuelo. Esta nueva especie de zanquilargos, llegan hasta los pisos más altos de los edificios cuando otrora eso era una mera proeza o una rareza excepcional. En segundo lugar, los bastardos penetran las telas. De nada sirve usar pantalones que te aprieten hasta los huevos o camisas cerradas hasta la quijada. Los hijos de puta se dan modos y de pronto sientes picazón en la tetilla izquierda o en la nalga derecha y no sabes cómo mierdas el bicho hizo para romper tal hermetismo y sólo concluyes que el cabrón tiene un colmillo más potente que no respeta el jean, ni el cuero ni el poliester. En tercer lugar, el invasor ha desarrollado armas químicas.

Antes, los mosquitos tradicionales te daban la ventaja de la certeza. Uno de esos kamikazes te picaba y localizabas el escozor, rascabas en el punto preciso y sanseacabó, podías concentrarte en saber donde te escocía y donde te había herido el enemigo. Hoy no. Te pican y no hay punto fijo. Te escuece en zona indefinida, no encuentras el punto exacto, el desespero te lleva a rascar diez metros a la redonda, mientras más rascas, más amplio el espectro de molestia, cuando por fin se define la cosa, tienes en tu cuerpo un punto abultado que indica la picadura y alrededor de ese punto mil quinientos arañazos, símbolo de la desesperación y el desconsuelo. Los mosquitos de hoy, putos, son la rebelión de la naturaleza, son Terminator. Antes había mosquitos, pero con un repelente, un insecticida o una malla milimétrica la amenaza dejaba de ser tal, el temor desaparecía, el problema se anulaba. Hoy no hay más condescendencia, el mosquito se hizo inmortal.

Lo peor de todo es que esta catástrofe tiene una explicación. Al parecer, según los entendidos en moscos y alimañas por el estilo, este tipo de despreciable y maligno insecto ha venido a joder a todos como consecuencia del desastre de la Laguna Alalay. Claro, como la Alcaldía no sólo propició con su ignorancia e ignominia la contaminación de la misma, sino que asesinó a los peces y a las aves por toneladas, el lugar se volvió el Edén del zancudo mutante, esos mismos foráneos africanos y selváticos que transmiten fiebres y enfermedades tropicales, acá en nuestro Valle, otrora protegido de esas bestias, que como cualquier lugar decente tenía zancudos inocuos, indefensos, putos, destruibles con cualquier spray o raqueta eléctrica. ¡Ahora no! Estamos a merced de esos cabrones, pagando las consecuencias de la estupidez humana, viviendo en carne propia la furia de la naturaleza, la venganza de dios sobre la imbecilidad. Me cago. Seguiría escribiendo pero tengo una picadura urgente en un huevo.



20 de abril de 2017

EL CURA, LA FAMILIA Y LA DEMOCRÁTICA ESTUPIDEZ





En su mocedad, es verdad que el cura Pérez le imprimió al periodismo boliviano un cínico e irónico estilo que, aunque a veces se quedaba sólo en eso, estaba respaldado por razonamientos lógicos y por incisivas maneras de provocar al mundo que lo colocaban muy por encima del mediocre papel que juega un opinadorcillo gratuito, un pelele habla montón o un cantamañanas débil mental como los que ahora abundan por todo lado. Pero los años hicieron bien su trabajo y, quizás movido por la idea de que más pronto que tarde deberá librar su último round contra la vida, quizás preocupado por la insistente visión de reconocerse como un próximo festín de los gusanos o quizás guiado por los remordimientos propios de quien espera alcanzar la salvación del alma en el cielo de los cristianos, el emérito sacerdote-periodista, cometió el peor error de su carrera y se lanzó al ruedo de la polémica desarmado de argumentos y ensombrecido por el manto oscurantista y anacrónico del inquisidor bobalicón, del demente portaestandarte de la "verdad", del canónico mojigato típico de pueblo enfermo.   

En un catastrófico arrebato de verborragia, el hombre invisible visibilizo su propia ceguera. Que el respetable clérigo tenga su opinión sobre el aborto bien clara en función de sus parámetros morales provenientes de sus fantasías teológicas, no se lo cuestiona nadie, cada quien es libre de mostrar su imbecilidad cuando quiera, pero de ahí a que esa “opinión” se ampare en la sinrazón y el despropósito, eso solamente puede ser producto de la fanática tozudez con que se actúa cuando se alcanza la demencia senil. El tata en cuestión, se valió de este tema para cuestionar las relaciones sentimentales y los estados civiles de los funcionarios de Gobierno incluido el propio Emperador. Sólo se salvó de la hoguera lingüística el Vice, hombre de familia éste, con lo cual el sacerdote aplicó muy bien el sentido de la palabra felación. El prohombre eclesiástico dijo: “Divorciadas, divorciados, separados, con aquí, allá. ¿Y ese Gabinete de gente desplazada por la vida van a dar pautas sobre cómo hay que hacer los abortos?”. La primera pregunta, salta a la vista. ¿Qué putas puede saber un cura sobre familia? ¿Es que acaso la decisión de convivir con gente de su mismo sexo y con sus mismos votos lo capacita como maestro zen del tema? ¿Será posible que al optar por difundir la palabra de dios, éste le entrega a cada aspirante un manual de doce pasos para entender lo que es familia? Trato de entender esta lógica y no comprendo, les juro, como es que si de acuerdo a la Iglesia el “hombre de bien” es el hombre de familia ¿Los curas están exentos de esto por vestir sotana? Finalmente qué mierdosa y retorcida lógica institucional promueve la idea del carácter absoluto e inevitable de la familia pero les niega tal cosa a sus propios miembros. Es como si al hacer los votos, tu jefe te dijera: “Bueno puto, a partir de este momento vas por el mundo diciendo que la familia es sagrada, eterna e indivisible pero huyes de ella como virgen en convención de productos afrodisiacos y cada vez que te tiente la idea de pensar en formar familia te pones, como Odiseo, cera en los oídos para no escuchar su sensual canto o, en su defecto, te atoras un corcho en el ano". ¡Metafísica popular!

Pero más allá de esa doble moral alucinógena, el trasfondo del discurso del padrecito es aún más patético. Claro, porque el sacrosanto asocia la condición de estar felizmente casado con la capacidad para comprender un problema social y la profesionalidad para resolverlo. Eso se llama ser torpe, inapropiado, escaso de luces, memín de campeonato, desubicado crónico... usted elija. Yo soy fiero defensor de la familia, pero creo en ella en su gran capacidad para enfrentar la vida desde su condición afectiva y solidaria, cuando las familias existen porque es "conveniente" hacerlo o porque "está bien visto" o para evitar el "pecado", entonces eso deja de ser una familia para convertirse en un pacto moralista, hipócrita, vacío de sentido y asquerosamente falso. Uno no es mejor o peor persona, mucho menos mejor o peor autoridad o profesional, por estar casado o no. Ese sólo comentario del santísmo, lo coloca en la dimensión de un opinadorcillo gratuito, un pelele habla montón o un cantamañanas débil mental como los que ahora abundan por todo lado. Es una pena, en todo caso, porque este simpático impasse es la muestra más clara de que la estupidez no respeta a nadie. Bastante democrática, la muy puta. 



12 de abril de 2017

EL CEDIB Y LA UMSS: Apuntes para visualizar la estupidez



Toda institución que trabaje en el ámbito académico y/o de investigación y que abiertamente promueva un discurso o una ideología determinada, suele causarme sospechas y hasta despertar en mi un sentimiento de natural e incontenible urticaria. Así, las escuelas, bibliotecas, centros de investigación o colectivos de debate que se proclaman feministas, trotskistas, ambientalistas, veganos o seguidores del profeta místico Chamalú de los Andes, me han producido sentimientos encontrados que van desde la duda existencial hasta el vómito compulsivo. Hasta que los conozco. A partir de eso, o mis sospechas se confirman o recibo una sorpresa agradable y entonces me introduzco el pulgar al ano y los dejo vivir. Eso fue lo que me ocurrió con los carnales del CEDIB, pese a no coincidir con ciertos de sus postulados y principios, hay que no mas reconocer que su labor en el campo de la documentación no sólo es única en nuestro medio sino que es encomiable en todos los aspectos, pues no cabe duda que de una u otra manera todos hemos sido sus usuarios y beneficiarios y le debemos a esa institución ya no sólo respeto y agradecimiento sino, sobre todo, reconocimiento oficial y defensa a ultranza de su calidad de Patrimonio Documental. Que las instituciones públicas estén en este silencio cómplice y cobarde ante el atropello que el CEDIB está sufriendo por parte de la UMSS, es una muestra clara de nuestra condición de Ciudad enemiga de la educación y la cultura. Bastardos ignorantes y sátrapas destructores es lo que somos.

Vamos a ver el asunto de su inminente desalojo desde lo que realmente ocurre más allá de la discusión "oficial" que se da en los medios y las redes sociales:

Hecho número 1: Las autoridades de la UMSS, son unos soberbios con complejo de dictadores de orfanato. Cada comunicado que nos mandan, cada disposición que dictan, cada información que promueven parecen redactadas por el hijo opa de Mussolini, pues fuera de estar mal escritas no dejan nunca de mostrar su vocación para la amenaza, para el tufillo autoritario, para la ridícula prepotencia propia de quienes confunden el poder con la impunidad para la imposición. Por tanto, de principio, la UMSS en estos momentos, parece gobernada por el gordo abusivo del curso que a todos cae mal y que no te da opción al diálogo ni al entendimiento.

Hecho número 2: De tiempo atrás que la UMSS ya no es un referente académico ni un espacio para el debate público. Se ha sumergido en la fetidez de la politiquería, la amargura de la intrascendencia y la puta cobardía del silencio y la mediocridad y ya no hay quien le crea. No nos engañemos, no seamos cojudos, las razones por las cuales se exige el desalojo del CEDIB de los predios de la UMSS, no son administrativas, no son económicas y mucho menos, jajaja aca, jaja acadé, jajaajj ¿académicas? Jajajaj. Ni en pedo. Son esencialmente políticas, amparadas en rencores personales y en intereses megalómanos que apuntan a tratar de conquistar el mundo, Pinky.

Hecho número 3: La UMSS se comporta como casera dueña de burdel que exige el desalojo sin plantear alternativas o proponiendo soluciones. ¿Qué por qué debería hacerlo? Porque el CEDIB es un espacio que se ha vuelto imprescindible para la investigación documental en cualquier área y ¿no se supone que la Universidad se entiende y desarrolla sobre eso? Fuera de ser un patrimonio y un evidente centro de apoyo decisivo a la investigación, la Ciudad, la Universidad, los investigadores y los docentes y estudiantes le debemos eso, consideración y respeto. Más claro, se lo debemos por decencia. Palabra tan escasa en nuestro vocabulario hoy en dia. En otras palabras la UMSS, podría haber tenido una actitud decente y facilitar un solución consensuada a esta situación pero, como aprendices famélicos de Mao que somos, preferimos jugar el rol de déspotas iletrados y caporales subnormales.

Hecho número 4: El silencio de los inocentes (pelotudos) se expande más allá de la UMSS y salpica a la Alcaldía y la Gobernación que no dijeron esta boca es mía en aras de preservar este patrimonio, sino que se pasaron la noticia por las bolas diminutas de su noimportismo y su vocación para la intrascendencia, la ineptitud y el ultrajante cretinismo con el cual la educación y la cultura constituyen la última y más pobre de las prioridades de estos perlas. "Que se jodan", habrán pensado, "esta no es ciudad para investigadores ociosos" habrán concluido y se habrán dormido como angelitos y despertado mojaditos.

Conclusión: Que se vayan a La Paz, mierdas. Eso merece esta Ciudad. Merece ser engullida por la bestialidad de los ignorantes autoritarios que ya coparon las instancias de gobierno, las organizaciones sociales, las organizaciones vecinales, los colectivos ciudadanos y, claro, la Universidad. Así, un centro de documentación no tiene sentido en esta Ciudad que guarda silencio ante la estupidez pero baila alegre al ritmo de los caporales y los concursos de belleza. Vayanse a La Paz, carnales. Mandennos olímpicamente a la puta madre que nos parió.