7 de diciembre de 2016

LA CASA DE PAPA NOEL



¿Quién es Papa Noel? ¿Una versión con sobrepeso y mal vestida de San Nicolás? ¿Es la visión hipercaricaturizada de un dibujante de quinta que inmortalizó la figura del Santo así como la conocemos hoy? ¿Es el personaje basado en la leyenda del Santo que la Coca Cola desarrolló con fines publicitarios y se convirtió en ícono de las Navidades gracias al poder de la Industria Cultural? ¿Y quién putas es ese San Nicolás a todo esto? ¿Es verdad que hacía milagros como arrojar zapatos y medias por la chimenea de los pobres que se convertían en oro? ¿Es verdad que es el santo patrono de naciones tan lejanas como Grecia y Rusia? Y sobre todo, ¿Cuán de cierto hay en que Papa Noel esclaviza renos y enanos a los que luego sodomiza cada Navidad? Finalmente, queridos lectores ¿Qué reverenda mierda tiene que ver ese cabrón con nosotros, con la cultura y con las celebraciones tradicionales?

Todo esto me pregunto compungido mientras observo pasmado, como cuando los cochabambinos ven edificios, el letrero gigante que anuncia que la Casona del Mayorazgo, museo patrimonial que costó un huevo restaurarlo y recuperarlo, ahora es "La casa de Papa Noel". ¡Sí! Como lo oyen. Nuestras autoridades municipiales, sin consultar a nadie -claro- por puro instinto atolondrado de fin de año, decidieron hacer de un museo otra feria de la impersonalidad, el bochinche psicópata de los flatulentos del alma, la expresión más clara de la falta de arraigo, de valores, de creencias y de inteligencia. ¿La casa de Papa Noel en uno de los últimos y únicos espacios patrimoniales que nos quedan? ¿No quisieran de una vez alquilársela a las trabajadoras desempleadas del Katanas? ¿Por qué mejor no la acondicionamos como motel municipal y celebramos en su patio orgías con trajes de época? Eso, fuera de broma, tendría más sentido que hacer del museo de la Casona el puto bulín del gordo pedófilo ese.

El patrimonio, que etimológicamente significa la herencia de nuestros mayores, está regido de acuerdo a leyes y reglamentaciones estrictas que todos los ciudadanos debiéramos cuidar y velar con recelo. No sólo para resguardarlo sino para asegurar a las generaciones futuras su permanencia como soporte de nuestra identidad. Eso en teoría, claro, pero en este País de mierda donde la teoría nos la pasamos por los huevos tenemos piedra libre para destrozar, demoler y prostituir ese patrimonio de las maneras más audaces y las formas más absolutas del ingenio que sólo los asnos suelen tener. Con más de 300 años de antiguedad, este precioso testimonio de la historia que perteneció a Ruiz de Orellana, de pronto, porque los funcionarios municipales de cultura no completaron su formación y se quedaron con las enseñanzas de Walter Disney, ahora convertirán el museo en un antro que se abrirá para exhibir cursilerias y pelotudeces como "la oficina de Papa Noel", "la fabrica de regalos" o los animales de juguete de la familia de los cérvidos, como Rudolph, adornados con lucecitas navideñas atravesadas en el culo. Todo esto animado con la Banda Municipal tocando Jingle Bells.

Sí, lectores sensibles y detractores cojudos, ya sé que me van a saltar con la cretinada esa de que "es una actividad para los niños". ¿Y? ¿Porque son niños les tenemos que enseñar a ser idiotas? ¿No basta con que les enseñen que dios existe? Además ¿Por qué las instancias culturales se tienen que ocupar de los niños? ¿Es su función? ¿Eso no corresponde a la Secretaría de Desarrollo Humano? ¿Y si, digamos, la Secretaría de Cultura se preocupa por los niños porqué mierdas no organiza actividades como recuperar los pesebres antiguos -por ejemplo- para que esos fetos criados por Cartoon Network, sepan algo de la tradición y la historia? Es repartición de cultura, bastardos: CUL-TU-RA.  ¿Papa Noel? jojojo, qué originales, manga de putos.

La verdad si un niño quiere creer la pelotudez del viejito de rojo que logra meter toda su chancha humanidad por una chimenea, es problema de ellos y de los ridículos de sus padres, pero por si no lo han notado, hay miles de empresas privadas que hacen esa parodia e inundan la Ciudad con tamaño esperpento conceptual. Tienes para elegir, si quieres verlo. ¿Por qué precisamente una Secretaría de cultura tiene que gastar presupuesto, esfuerzos y energía en hacer la misma pendejada para que los padres de familia, indiferentes a la educación pero hipnotizados por el espectáculo, lleven a sus hijos a ver a un huevón que en dos años dejará de tener sentido para ellos cuando se enteren que el gordo de mierda ese es su abuelo, su tío o el boludo de su padre? ¿Hasta cuándo vamos a seguir confundiendo el culo con la velocidad? Para eso, prefiero que la Secretaría de Culturas, la administre el Gerente de Coca Cola, da lo mismo y de seguro el Papa Noel y su puta casa, serán mejores.






6 comentarios:

  1. La verdad no mas... ¿les cascaremos una florida manifestación?, me pregunto.

    ResponderEliminar
  2. Si pos si. La pura verdad. Gastan grandes presupuestos en bobadas que no sirven para nada mas que para crear fondos para unos pocos y se olvidan que la susodicha "NAVIDAD" es sobre todo para tratar de unir familias, ya que todo el año no lo hacen. Preocupados por hacerse daño entre congéneres, o para perjudicar a los mas pobres... Verdaderamente es una estupidez todo es despilfarro.

    ResponderEliminar
  3. Xq no nos libran de personas tan negativas, tienes tan poco criterio q no termine de leer tu artículo X la cantidad de adjetivos menospreciantes q utilizas, perfectamente puedes dar a conocer tu punto de vista sin ser tan vulgar. Señores hablen de Papa Noel, de Dios, Navidad, y todo lo que engloba SOLIDARIDAD, AMOR, RESPETO, entre otras cosas. Tambien hablen con sus hijos de salvar un patrimonio de la ciudad , q no sea excusa la navidad para apoderarnos de lugares q son históricos , cada actividad en su sitio.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Papa Noel, de Dios, Navidad es SOLIDARIDAD, AMOR, RESPETO dice Mary aveeer. Pero cuanta pendejada querida Mary. Consumismo, Egoísmo y Vulgar falta de identidad diria yo.

      Eliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  5. Hace dias observé la falta de equilibrio visual entre semejante casona bella con los ridículos muñequitos navideños....es realmente patético que sigamos ese consumismo tonto...es un sonsódromo nada mås...buena la nota...

    ResponderEliminar