20 de junio de 2017

CARTA ABIERTA AL BURGOMAESTRE


Estimado señor Alcalde, acá yo de nuevo importunando su febril labor edil para espetarle sobre temas diversos, a saber: La laguna de Coña Coña, sus asesores políticos, sus asesores de propaganda y su gestión municipal. ¡Qué paja, señor burgomaestre! Piense usted en el perjuicio que nos causa tener que escribirle cartitas cuando podríamos estar entregándonos por entero a la celebración del año nuevo andino, libando y salivando a borbotones en contacto con el cosmos y la madre tierra o cogiendo, por último. Pero no. Henos acá cumpliendo cívicas obligaciones para ejercer el derecho a la observación y la disidencia, para proponer canales de diálogo abierto y debate ciudadano aunque no le niego que también me atrae la idea de joder un cacho, no más en afán de provocación y cáustico ejercicio de divertimento literario, me entiende ¿no?

El hecho es, Respetable Corregidor, que nos provoca llamar su atención hacia una perspectiva histórica que usted debería asumir como Máxima Autoridad Ejecutiva de nuestro pueblito. Resulta que Cochabamba fue desde principios del Siglo XX, un modelo nacional de municipalismo, cuna de grandes ideologías y movimientos políticos y vertiente de extraordinarios hombres de letras y artes, hasta que nos fuimos a la mierda al haber optado por elegir autoridades, dirigentes y representantes congresales con una formación política que pareciera que se adquieren en las prisiones y los mercados, gente oportunista, ególatra y excitada de poder, prepotente y autoritaria, deshonesta y corrupta. La política ya no es un lugar para el ejercicio del servicio público sino la cueva de Alí Babá y eso todos lo saben. Pero usted podría haber cambiado eso, instruyéndose más, leyendo historia, conociendo la labor y los proyectos que nos dieron pretéritas glorias. En una posición como la suya, uno no se puede dar el lujo de creer y conformarse con lo que dice Paulo Coelho. Los seres de luz no existen, dignísimo Primer Ciudadano de la Villa.

Así que correspondía que, al menos, se rodeara de gente intuitiva -ya no capaz- que pudiera advertirle, por ejemplo, que cuando un colectivo ciudadano reclama atención ante una causa buena (preservar las áreas verdes, por ejemplo) lo sensato, inteligente y decente -políticamente hablando- sería escucharlos. Pero no, sus operadores y asesores -brutos mamarrachos con lesiones cerebrales severas y diversas- le aconsejan estrellarse contra el colectivo, hacerles la guerra sucia, tratar de deslegitimarlos, evitar el diálogo con ellos y cerrar con pánico los oidos ante sus demandas como si usted fuera Ulises y el colectivo un grupo de sirenas. Sé que no entenderá por el momento tal alusión literaria, respetado Gran Pavimentador Oficial, o sea que en sencillito le digo: Los que le aconsejaron desoír al Colectivo No a la Tala de Árboles en Cochabamba frente a sus reclamos por el mal uso que se le quiere dar a la Laguna de Coña Coña, son unos pelotudos en grado superlativo que entienden la política y la gestión municipal como si fuera una competencia por imponer visiones al margen del diálogo y la concertación. Debería mandarlos a que los azoten y echarlos de la Alcaldía con una patada en el culo, Excelentísimo y Magno Eregidor de  Patinódromos.

La otra cagada que estos gandules sobrealimentados y que viven de nuestros impuestos están haciendo, es asumir la puerca inmundicia de contratar bastardos analfabetos para llenar las redes sociales y los medios con anónimos denigrantes, calumnias insultantes y - francamente- cretinoides. Por ejemplo, la pelotudez esa de sacar una noticia de que en la Laguna de Coña Coña  se encontró plantitas de Marihuana. ¿A quién se le ocurrió eso, Magnífico Prohombre de Edil Sonrisa? No sabía que la Alcaldía tenía como asesor a Forrest Gump. ¿Quién retardado va creerle a otro retardado que justo cuando el debate está en su punto más álgido, milagrosamente se encuentra hierbita mística en los predios en cuestión? De hecho, los únicos animales que lo hicieron son de... tatán... Unitel, tan serio canal informativo que es. Hasta en eso, sus lloq'allas son lloq'allas, Ilustrísimo Comendador Pro Puentes. Por definición, el ser un lloq'alla no tiene nada que ver con la procedencia cultural ni con el color de la piel sino con la conducta. El lloq'alla es un ser inmundo sin educación y sin talento que apela al juego sucio de la calumnia, escondido en el anonimato, porque aparte de lloq'alla ignaro es un maricón de mierda. Por eso, mi Preciado Envenenador Piscícola, debería prescindir de estos abortos conceptuales y abrirse al diálogo, Maese,¿Qué siempre le puede hacer dialogar con gente inteligente alguna vez?


4 comentarios:

  1. como siempre en el clavo Javie, el poder cega al que ocasionalmente lo ostenta y nadie mas que los cochabambinos para defender lo que es suyo.

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  3. Una prenda me encontré cinco veces la diré, si no aparece su dueño me la agarrare, así rezaba un juego infantil, el Edil Coca debió apoderarse de las canabis coñaconeñas y cascarselas, y asunto finado.

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  4. Vergonzoso accionar de los ediles lamebotas. Ojala que el brillante elocubrador de tan bizantino recurso, lea estos comentarios y se entere que pensamos que es un cretinoide sin imaginacion ni luces que puedan despejar esa tiniebla medieval que lo empaña.

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