7 de septiembre de 2017

EL DESFILE Y LA WILSTER



Voy a ser tajante y elocuente en apoyar la decisión del Gobernador Canelas de adelantar el desfile cívico un día, en función de que éste no interfiera en el desarrollo del importante partido que le toca jugar a la Wilster el día de la Llajta. No porque sea muy wilstermanista que se diga, para mi ser hincha del rojo es una herencia y una tradición pero nunca una consigna de vida. Tampoco porque me guste mucho el fútbol, al menos el de la liga nashonal, la mayor parte del año me cago en ella. Así que mi expectativa ante el partido dependerá de que no haya nada mejor que hacer. Lo que sí soy es un enemigo de los desfiles cívicos. La patraña patriotera más estúpida que se le pudo ocurrir al ser humano. Veamos:

1.-) Entiendo que algunos subnormales crean que un valor importante en la vida sea "amar a la patria" o "amar a la tierra que le vio nacer", pero ¿No son mejores formas de amarlas el trabajo, la conciencia ciudadana de civilidad, la defensa de tus derechos, la crítica a la arbitrariedad del poder?

2.-) ¿Poniéndote corbata y paseando tu culo ocioso por las calles mientras otros ociosos se sientan en su culo para aplaudir y gritar es civismo? ¿En serio así demostramos nuestro patriotismo y nuestro compromiso con el engrandecimiento de nuestro pueblo? ¿De verdad me están diciendo que somos mejores ciudadanos por hacer una caminata pelotuda y por rendirle honores a un trapo y a unos héroes inventados?

3.-) Salvo alguno que otro inmundo anacrónico al que le inyectaron por el orto en el cuartel o en el colegio el "espíritu cívico", el 90% de los desfiladores lo hace o porque le gusta exhibirse en público y el desfile es la única oportunidad que tienen de ser aplaudidos o porque le van a descontar en su trabajo y no está para regalar plata a ningún jefe malparido.

4.-) La gente que va a ver el desfile, no mamen, lo hace con puro y puto sentido de diversión y entretenimiento. Por salir de su casa, por hacer pasear a la abuela y a los críos, por no tener que aguantar la cara de sus maridos, etc. Todo sea pretexto para ir, con mi sanguich, con mi refresco, a ensuciar un poco la Ciudad y ver como el tío o el padrino hacen el ridículo marchando como autómatas y mostrando su servilismo y adoración al poder y sus mitos.

5.-) Como toda fiesta pública, los desfiles cívicos son buen escenario para que los comerciantes se adueñen de la Ciudad y los funcionarios municipales o ramas afines se hagan su agosto con el tráfico de permisos, la extorsión y el soborno. Porque como casi todas estas mierdas, queridos ciudadanos, los desfiles son un negocio.

Por lo tanto, habiendo sido demostrada la inutilidad cívica de los desfiles, habiendo sido probada la tesis de que el "civismo" no es cuestión de un día al año sino de una conciencia y actitud de vida, habiendo caído en cuenta que estas expresiones patrioteras no son más que la prueba fehaciente de nuestra hipocresía y triste distorsión de nuestros valores, en realidad da exactamente lo mismo que el defile sea el 14, el 13 o el 38 de septiembre o de julio. Total, la mierda esa no sirve para nada. Por tanto, los desfiladores se pueden ir a la concha de la lora porque acá, lo que importa, es la Wilster, carajo. Eso es civismo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario