29 de mayo de 2018

LA UMSS Y LAS DROGAS



Al parecer, se está gestando un mini escandalete por la decisión del Rector de dejar que la FELCN entre abiertamente a la UMSS, ante la evidencia de que hay una situación casi pandémica: Micro tráfico y consumo de drogas a niveles alarmantes. Se ha detectado que la marihuana y las anfetaminas se andarían vendiendo en esta casa de estudios como penicilina en casa de putas pobres, es decir, a niveles desesperados. A juzgar por el comportamiento y las opiniones cotidianas en torno a diversos temas de varios de mis colegas, me atrevo a pensar que el consumo no se dá sólo entre estudiantes, sino sobre todo entre docentes. De otra manera ¿Cómo se explicaría que el Rector sea Rector? ¿Ja?

Así, por ejemplo, en la inauguración del semestre en la Facultad de Humanidades, en pleno acto "académico",  un eximio profesor de bigotitos coquetos se mandó un discurso sobre "la necesidad de generar una conducta basada en el amor entre docentes" ¿Pueden creer tamaña pendejada? Definitivamente este Sócrates de los millenials estaba más marihuano que Steve Jobs en secundaria. Lo peor es que esa paja retro de la "cultura del amor" fue ovacionada por una profesora a la que sólo le faltaba bailar con pandereta para que ahí mismo se instaurara una comunidad hippie. Es una verguenza ajena ver tamañas expresiones de la cursilería vintage marihuanera en una coleguits que se cree intelectual y escribe columnas con esos temas tan putos, desfasados y drogadictos. Por lo menos Janis Joplin cantaba hermoso  ¡pero esta!

Y los ejemplos marimberos abundan por doquier entre la fauna docente de la Facu: Hay uno que se la pasa revisando el diccionario para encontrar errrores, esa es su vida, verlo hacer eso debe ser como ver al típico cuate que todos tenemos que cuando se fuma un joint se cuelga horas viendo una planta ¿se ubican no? Así es él con el diccionario. Hay otros que se pasan la clase hablando de su vida personal porque se deben olvidar el contenido que tenían que avanzar, es el llamado "efecto alzheimer" propio entre los cultores del porro. Y están también los que se desubican y en vez de hacer academia hacen política. Son los peores maconhos que existen, porque esos además deben consumir anfetas ya que vociferan, maldicen, amenazan, extorsionan y hacen fiestas y jaranas a la vez, todo un cocktail de estimuloestupefacientes. Y lo más probable es que pese a sus conductas, estos pasados nunca hayan consumido drogas.

Sí, porque las peores drogas que circulan en San Simón son la mediocridad, la politiquería y la cobardía. Las pepas y las pipas me tienen sin cuidado, falsa guerra contra falsa alarma y pretexto útil para el control y la intervención. Lo que debería hacer el Rector, es permitir que ingresen a la U libremente nuevos vientos de transformación, que desintoxiquen el putrefacto y carcomido organismo interno de docentes y estudiantes mediocres y politiqueros o de silenciosos cobardes, conformistas y llenos de discursos baratos como el amor y la tolerancia. Q'olus de la intrascendencia. Esas drogas habría que controlar.

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