16 de mayo de 2018

ODESUR: HIPNÓTICA MAMADA



Desde que tengo uso de razón, siempre me importó una mierda el deporte. Que le vayan a contar a su puta abuela esa boludez de que el deporte es salud y es desarrollo. Miren ustedes el Brasil, por ejemplo, con cinco copas mundiales en su bolsillo ¿Ha solucionado sus problemas de drogadicción? ¿Ha disminuido sus niveles de pobreza? ¿Ha prevenido el crimen, el hambre, la miseria? ¿Ha mejorado la esperanza de vida de sus habitantes? ¿Ha vencido la corrupción? No. ¿No ve qué? Porque esas cagadas se las combate con educación y cultura, no con fútbol, ni escuelas deportivas, ni canchas de atletismo. Ahora, al otro lado ¿Conocen algún atleta finlandés? No. ¿No ve qué? Pero todos sabemos que Finlandia es una de las mayores economías del Planeta, que sus niveles de corrupción son los más bajos del mundo, que su democracia es más firme que cualquier otra y que viven en pleno Estado de Bienestar. ¿Qué mierdas hicieron los finlandeses para llegar a eso? ¿Tener stadiums? ¿Hacer deporte? No, pelotudos, no. Lo que hicieron fue tener las políticas de educación más avanzadas del Globo. Y punto.

Ahora bien, más allá de que si el deporte es bueno o sano o la concha de la lora, lo que hace el Gobierno con este tema es la más grande y cobarde demagogia e hipocresía que se pueda pensar. Desde hace más de una década, nuestro Presidente y sus secuaces, no han hecho más que enarbolar el discurso políticamente correcto de que el deporte es bueno y meta a tocarle el culo a una ciudadanía ávida de espectáculo, cegada por el cemento y funcionalmente analfabeta que aplaude con histeria canchitas de pasto sintético y estructuras  cagonas destinadas al deporte.  Con esta farsa maldita de los Juegos Sudamericanos -o lo que esa puta parodia se llame- podemos nosotros decir que esta demagogia ha llegado a la cúspide de lo insano. Veamos algunos de los más emputantes resultados de esta pendeja política de "apoyo al deporte".

A) Se ha destinado una cantidad pornográfica de plata a construir infraestructura deportiva. Esto trae a colación cuestionamientos centrales como por ejemplo 1) ¿Cuánto ha sido el impacto ambiental de ésto? ¿Cuánta naturaleza, áreas verdes, árboles, ecosistemas han sido afectados por tener un patinódromo o una pista atlética? 2) ¿Cuántos de estos mamotretos van a tener uso después de que el pueblo termine de drogarse en la fiesta de ODESUR? ¿Quién putas va a ir a la piscina olímpica de Shinaota o a la pista atlética de no sé que provincia o a la villa olímpica de Villa Hachazo? ¿Quién putas? ¿Eh? 3) ¿Quién ha fiscalizado las licitaciones y los contratos para hacer éstos esperpentos? ¿Quién garantiza la transparencia económica de este entuerto? ¿Quién carajos lo va hacer? Si como ciudadanos no nos hacemos esas preguntas, hemos fracasado como ciudadanos. Y eso que hace el Gobierno, se llama demagogia.

B) Se ha ninguneado de manera pornográfica a todos los pobres e ilusos atletas de este País. Entiéndanme bien, no tengo nada en contra de los atletas, lo que me emputa es el espectáculo, pero si cada cual se quiere dedicar a patear pelotas o dar brincos en el aire, me vale verga. Es más, les tengo simpatía y por eso me enflauta que éste Gobierno -diciéndoles que los ama y los protege- los deje en condiciones de indigencia mendigando pa sus pasajitos, sus bucitos, sus zapatillas, sus hotelitos y entrenando en condiciones de precariedad absurda. ¿Por fin? ¿No es que el Gobierno apoya al deporte? ¿Y los deportistas no encajan en ese concepto? ¿Apoyar el deporte es gastar en cemento? Eso es la más pura y asquerosa hipocresía.

C) Se ha querido dejar en claro de manera pornográfica que éstos eventos son alicientes para que el deporte "crezca" y para el desarrollo turístico. ¿Pero por qué no se van a la concha de la lora? ¿Dónde están las estadísticas de eso?. Díganme, putos, dónde están los beneficios del Dakar, por ejemplo. Lo único que traen estas cagadas son hipnosis y distracción al pueblito. Encandilamiento y postración ante héroes fugaces con virtudes físicas y shows eufóricos que cuestan al Estado 11 millones de pesos que se repartirán en familia. Después que acabe todo, a la mierda de nuevo los deportistas, que se las arreglen solos, a la mierda los escenarios, que se destruyan desde los cimientos y a la mierda el ciudadano, que se siga revolcando en su educación inconclusa y en su furiosa sed de espectáculo. A la mierda todo, finalmente. ¿Ni que nos mereciéramos algo mejor?

2 comentarios:

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  2. Desp7es el municipio se pondrá a lucrar con las infraestructura. El acceso a una infraestructura tendrá un costo tan alto que preferirán la pista de tierra.

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